El proyecto
COMPOSTEA es un proyecto impulsado por el Cabildo de Lanzarote, enfocado en la reducción y valorización de los residuos alimentarios. Esta iniciativa se alinea con la Agenda de Desarrollo Sostenible y con la normativa europea y nacional en materia de economía circular, estableciendo como objetivo reducir en un 50% los residuos alimentarios per cápita en los ámbitos de la venta minorista y el consumo para el año 2030, tomando como referencia el año 2020.
¿Sabías que…? En 2018, Lanzarote y La Graciosa registraron la mayor generación de residuos per cápita de Canarias, alcanzando los 709 kg por habitante al año, una cifra significativamente superior a la media autonómica, situada en 583 kg por habitante al año. Además, según el Plan Estatal Marco de Gestión de Residuos (PEMAR), aproximadamente el 42% de estos residuos corresponde a biorresiduos.
Marco normativo
Las normativas europeas, nacionales y autonómicas de Canarias establecen una hoja de ruta con objetivos concretos para el año 2030:
● Marco europeo (Estrategia «De la Granja a la Mesa», Plan de Acción de Economía Circular y Pacto Verde Europeo): Bajo el marco de la Unión Europea, se redefine la gestión de los residuos y el aprovechamiento alimentario con el fin de proteger el medio ambiente y la salud humana. La Directiva (UE) 2018/851 establece un objetivo vinculante: para 2030, al menos el 60 % en peso de los residuos municipales deberá destinarse a la preparación para la reutilización y el reciclaje. Asimismo, la Estrategia «De la Granja a la Mesa» promueve la seguridad alimentaria y la disponibilidad de alimentos de calidad mediante la reducción de pérdidas a lo largo de toda la cadena de valor.
● Estrategia Española de Economía Circular y Agenda 2030: En el ámbito nacional, estas estrategias consolidan los objetivos europeos y los desarrollan con metas específicas, como la reducción del 15 % en la generación de residuos respecto a 2010 o la implantación obligatoria de la recogida separada de biorresiduos (contenedor marrón). Además, integran el contenido de diversas normas, entre ellas la Ley 1/2025, de 1 de abril, de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario, que impulsa la reducción del desperdicio en todos los eslabones de la cadena alimentaria.
● Estrategia Canaria de Economía Circular 2021–2030 y Agenda 2030: Atendiendo a las particularidades del territorio insular, Canarias impulsa un modelo basado en el objetivo de «residuos cero». Ante los retos históricos en la gestión de residuos, el archipiélago apuesta por los principios de autosuficiencia y proximidad. Este enfoque prioriza la prolongación de la vida útil de los materiales y el fomento de su valorización, incluyendo el compostaje y la valorización energética, con el fin de reducir al mínimo el vertido final y convertir los residuos en recursos estratégicos para la economía local.
¿Qué hacemos?
- Fomentamos el aprovechamiento alimentario, promoviendo hábitos de consumo y compra responsables.
- Incentivamos la correcta separación de los biorresiduos mediante el uso del contenedor marrón.
- Impulsamos el compostaje doméstico en hogares y alojamientos turísticos.
- Desarrollamos acciones de concienciación dirigidas al sector turístico y alojativo para promover la implantación de sistemas de autocompostaje.
Aprovechamiento alimentario, consumo y compra responsable
Hasta ahora, una parte importante de los alimentos que compramos acaba desperdiciándose sin llegar a consumirse. En muchos casos, no se trata de comida en mal estado, sino de productos que olvidamos en la nevera, adquirimos en exceso o no planificamos adecuadamente. Este desperdicio no solo implica tirar comida, sino también desaprovechar todos los recursos necesarios para producirla: agua, energía, suelo y trabajo.
De un gesto cotidiano…
A menudo no nos sentimos identificados con este problema, pero las cifras hablan por sí solas. Según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), en 2024 los hogares españoles desperdiciaron 1.097 millones de kilos de alimentos y bebidas, lo que equivale a 23,59 kg por persona. La mayor parte corresponde a productos sin utilizar, especialmente frutas y verduras.
… a un impacto global
Gestos tan cotidianos como comprar más de lo necesario o no aprovechar las sobras tienen consecuencias que van mucho más allá de nuestro hogar. No solo suponen una pérdida económica, sino también un importante impacto ambiental. Producir alimentos que no se consumen genera emisiones innecesarias de gases de efecto invernadero y un uso ineficiente de recursos como el agua y el suelo.
A nivel global:
Se desperdicia el 19 % de los alimentos disponibles para los consumidores, mientras millones de personas siguen pasando hambre. Evitando solo una cuarta parte de estas pérdidas, se podría alimentar a 870 millones de personas (MAPA, 2024).
El desperdicio alimentario es responsable de hasta el 10 % de las emisiones globales de gases de efecto invernadero (FAO, 2022).
En la Unión Europea, cada año se pierden hasta 132.000 millones de euros debido al desperdicio de alimentos (Comisión Europea, 2022).
El cambio está en nuestros hábitos
Adoptar un consumo y una compra responsables es fundamental para revertir esta situación. Planificar los menús, ajustar las cantidades, aprovechar las sobras, priorizar productos de temporada o revisar las fechas de caducidad son pequeños gestos que marcan la diferencia.
Cada decisión cuenta: reducir el desperdicio no solo protege el medio ambiente, sino que también ayuda a ahorrar y a construir un sistema alimentario más sostenible.
Recuerda: que nada se pierda. Cuidar lo que comemos es cuidar lo que somos. Las sobras también saben a gloria.
Poner acceso directo a la descarga y consulta del material para este apartado:
- Folleto aprovechamiento alimentario y consumo responsable (no disponible aún)
- Póster aprovechamiento alimentario y consumo responsable (no disponible aún)
Separación de la fracción orgánica
Hasta ahora, la fracción resto (la del contenedor gris) ha incluido también los residuos orgánicos sin ningún tipo de separación. En estas condiciones, su reciclaje o aprovechamiento es muy limitado, por lo que acaban depositándose en vertederos.
Así, en un gesto tan cotidiano como tirar los restos de comida, no solo nos deshacemos de “basura”: estamos perdiendo un recurso valioso que, mal gestionado, se convierte en un problema tanto para el medio ambiente como para nuestros bolsillos.
De un problema ambiental…
La descomposición de los residuos orgánicos en vertederos genera importantes impactos ambientales. Puede provocar la contaminación del subsuelo y de los acuíferos y, además, al producirse en condiciones anaeróbicas (sin oxígeno), libera malos olores y metano, un gas de efecto invernadero con una capacidad de retención de calor hasta 25 veces superior a la del CO₂.
…a un coste económico
El problema no es solo ambiental, también económico. Gestionar la fracción resto, donde todos los residuos están mezclados, supone un elevado coste para las administraciones públicas. Tratar grandes volúmenes de residuos no reciclables y su depósito en vertedero implica gastos significativos que, en última instancia, asumimos entre todos.
El cambio está en el contenedor marrón
Separar la materia orgánica es clave para transformar este modelo. Al utilizar el contenedor marrón, dejamos de generar un residuo para convertirlo en un recurso. Gracias a este sencillo gesto, es posible obtener energía en forma de biogás, materiales estabilizados o fertilizantes naturales para la agricultura.
Recuerda: tu basura tiene futuro. ¿Se lo das tú?
Poner acceso directo a la descarga y consulta del material para este apartado:
- Panel interpretativo sobre fracción orgánica (no disponible aún)
- Tríptico separación fracción orgánica (no disponible aún)
- Póster separación de orgánica (no disponible aún)
Compostaje doméstico
El compostaje es un proceso biológico natural y aerobio (en presencia de oxígeno) mediante el cual los microorganismos, como bacterias y hongos, transforman los residuos orgánicos degradables en compost, un material estable e higienizado utilizado como enmienda orgánica para la mejora de los suelos. Al transformar lo que normalmente se desecha en un material útil, se reduce la cantidad de residuos enviados a vertederos y se disminuye el impacto ambiental asociado a su gestión, fomentando prácticas más sostenibles. De esta manera, el compostaje ayuda a cerrar el ciclo natural de la materia orgánica, devolviendo al suelo los nutrientes que provienen de él y promoviendo prácticas más sostenibles en la gestión de los residuos:
- Mejora las condiciones del suelo, como su estructura, aireación, retención de agua, nutrientes y fertilidad.
- Estimula la actividad biológica y contribuye a la recuperación de suelos.
- Ayuda a controlar enfermedades de las plantas.
- Reduce la contaminación, en especial la emisión de gases efecto invernadero, contribuyendo al almacenamiento de carbono y a la mitigación del cambio climático.
- Reduce residuos y mejora la gestión de los biorresiduos.
- Ahorro de tasas de tratamiento de residuos para los ayuntamientos.
Tú eres el motor del cambio
El compostaje doméstico es una de las únicas formas de obtener un compost de calidad. Mientras en los grandes complejos ambientales no se puede asegurar la calidad de los residuos orgánicos y estos se utilizan para generar bioestabilizado o energía, un compostaje controlado, como lo es el doméstico, sí permite obtener un compost de calidad. Si tienes un pequeño huerto o jardín, pon tu compostera y vierte en ella los restos de alimentos, poda y otros residuos. De esta manera conseguirás una verdadera valorización de los residuos, conviertiéndote además en beneficiario propio de los mismos.
Si vives en Lanzarote o la Graciosa y quieres iniciarte en el compostaje doméstico, no dudes en consultarnos. ¡Nos encargamos de todo!
Poner acceso directo a la descarga y consulta del material para este apartado:
- Plantilla para toma de datos Plantilla toma de datos
- Panel interpretativo sobre compostaje (no disponible aún)
- Manual compostaje (no disponible aún)
- Tríptico uso compostera (no disponible aún)
- Póster difusión compostaje (no disponible aún)
- Folleto difusión compostaje (como es parecido al póster, se podría obviar) (no disponible aún)
Contacto
Si te gusta lo que hacemos y quieres sumarte a nuestros objetivos, ¡contáctanos!
- Escríbenos a biorresiduos@gesplan.es
- Llama o envía un WhatsApp al 653 51 32 98
- Consulta nuestras redes sociales
Proyecto «Plan de mejora de gestión de residuos en áreas turísticas urbanas Lanzarote. Implantación de sistemas de recogida de biorresiduos generados en las Islas de La Graciosa y Lanzarote», al amparo del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia – financiado por la Unión Europea-Next Generation EU, con el fin de acelerar las inversiones necesarias para garantizar el cumplimiento de los nuevos objetivos comunitarios en materia de gestión de residuos, contribuir a la lucha contra el cambio climático e implementar las estrategias de economía circular avanzando en la transición ecológica del país.








