El Cabildo acelera la transformación de Zonzamas y refuerza las medidas frente a la dispersión de plásticos

La Consejería de Residuos pone en valor el cambio de gestión iniciado en 2023, con cerca de 1,8 millones de euros destinados específicamente a limpieza, más personal, nuevas infraestructuras y el Plan Director de Residuos frente a una etapa anterior marcada por las reiteradas imágenes del “mar de plástico”

Lanzarote, 18 de agosto de 2026. El Cabildo de Lanzarote, a través de la Consejería de Residuos que dirige Domingo Cejas, continúa avanzando en la transformación del Complejo Ambiental de Zonzamas y reforzando las medidas para reducir la dispersión de bolsas y otros residuos plásticos hacia los terrenos próximos a las instalaciones.

La actual Corporación recuerda que el denominado “mar de plástico” de Zonzamas no es un problema nuevo. Durante la legislatura 2019-2023 fueron numerosas las denuncias públicas y las informaciones en los medios de comunicación sobre miles de bolsas y residuos que salían del complejo y terminaban depositados en las laderas próximas.

En mayo de 2020 se describía públicamente la situación como un auténtico “mar de plástico”; meses después se documentaba nuevamente la salida de residuos ligeros por efecto del viento; en enero de 2021 vecinos y colectivos ambientales participaron en recogidas ante nuevas acumulaciones; y en 2022 continuaba hablándose de las bolsas que salían volando de Zonzamas como un problema conocido desde hacía años.

El consejero de Residuos, Domingo Cejas, señala que “la hemeroteca permite comprobar que no estamos ante una problemática que haya aparecido ahora. La diferencia es que desde 2023 hemos decidido pasar de las actuaciones puntuales a poner recursos, personal, inversión y planificación encima de la mesa para afrontar un problema que Lanzarote arrastra desde hace demasiado tiempo”.

Cerca de 1,8 millones para limpiar Zonzamas

Desde el inicio del actual mandato, el Cabildo ha convertido la limpieza de Zonzamas en una actuación planificada y sostenida en el tiempo. El Plan de Empleo FDCAN 2023-2026 moviliza 13,6 millones de euros y 158 trabajadores para el cuidado del territorio, incluyendo un servicio específico para la retirada de plásticos, escombros y residuos en Zonzamas dotado con cerca de 1,8 millones de euros y 23 trabajadores.

Estas cifras permiten dimensionar el incremento del esfuerzo destinado específicamente a este problema. Como referencia, el anterior programa “Cuidando Lanzarote” contemplaba para el servicio de recogida de residuos especiales, escombros y limpieza de Zonzamas una dotación de 204.800 euros y 20 trabajadores.

“Pasar de un dispositivo de algo más de 200.000 euros a destinar cerca de 1,8 millones de euros a un servicio específico para Zonzamas demuestra con hechos cuál es nuestra prioridad”, afirma Cejas. “No se trata únicamente de acudir después de un episodio de viento para recoger bolsas. Se trata de disponer de trabajadores y recursos para mantener una actuación continuada”.

A ello se suma la decisión adoptada en la Comisión de Seguimiento del contrato celebrada el pasado 28 de julio, que permitirá incrementar el personal con dedicación exclusiva a las tareas de limpieza interior del Complejo Ambiental. El objetivo es actuar también dentro de las instalaciones y reducir la presencia de residuos ligeros susceptibles de ser arrastrados al exterior durante determinadas operaciones de tratamiento.

Actuar sobre el origen del problema

La estrategia desarrollada desde 2023 no se limita a la limpieza. El Cabildo está interviniendo sobre las propias instalaciones para mejorar la gestión y contención de los residuos.

El Consejo de Gobierno Insular acordó el 4 de mayo de 2026 modificar el contrato de gestión del servicio público de tratamiento de residuos de Zonzamas para desarrollar las actuaciones previstas en el proyecto de mejora de las infraestructuras y del sistema integral de protección contra incendios del complejo, cuya ejecución había sido acordada en junio de 2025.

Entre estas actuaciones figura la transformación del área de trituración mediante la construcción de trojes que permitirán recibir, separar y almacenar adecuadamente los distintos tipos de residuos, así como la mejora de los firmes destinados al tránsito de vehículos y al depósito y tratamiento de residuos voluminosos.

Estas nuevas estructuras contribuirán además a proteger los materiales frente a la acción del viento y, por tanto, a reducir el riesgo de dispersión de residuos ligeros.

El proyecto contempla igualmente el cerramiento de la actual playa de descarga mediante una nueva nave adosada a la planta de clasificación. Esta infraestructura permitirá mantener los residuos protegidos de la intemperie en situaciones como averías de la línea de tratamiento o momentos de elevada concentración de entregas procedentes de los servicios municipales de recogida.

“Estamos actuando donde antes no se actuaba: no solamente fuera de Zonzamas recogiendo las consecuencias, sino dentro del complejo para reducir las causas”, destaca Domingo Cejas.

Más control en la entrada y tratamiento de residuos

Estas inversiones se complementan con medidas de control sobre la entrega y aceptación de residuos, especialmente en el área de trituración.

El complejo aplica condiciones restrictivas para determinadas entregas y puede llegar a rechazar residuos cuando no cumplen los requisitos establecidos. Estas incidencias quedan registradas por el servicio encargado del control de admisión y pesaje del Complejo Ambiental.

Para la Consejería, la combinación de una mayor vigilancia, mejores condiciones de almacenamiento, nuevas infraestructuras de protección frente al viento y más personal dedicado a la limpieza interior permitirá disminuir progresivamente el riesgo de que materiales ligeros terminen fuera del recinto.

Un Plan Director para transformar el modelo

El cambio de política va mucho más allá de las labores de limpieza. El Cabildo ha impulsado más de 10 millones de euros en actuaciones de mejora y modernización del Complejo Ambiental, incluyendo intervenciones sobre infraestructuras, viales, áreas de tratamiento, redes de lixiviados y pluviales y sistemas de protección contra incendios.

Todas estas actuaciones forman parte de una política más amplia de transformación del sistema insular de residuos.

El Cabildo ha impulsado el nuevo Plan Director de Residuos de Lanzarote y La Graciosa y su Programa de Prevención como hoja de ruta para ordenar las inversiones y definir las necesidades de la Isla durante los próximos años.

A ello se suma la nueva planta de compostaje, cuyas obras comenzaron en 2026 y que permitirá tratar hasta 4.375 toneladas anuales de materia orgánica y restos vegetales, así como las inversiones previstas para la modernización de las infraestructuras, viales, sistemas de lixiviados y pluviales, áreas de tratamiento y protección contra incendios de Zonzamas.

El presidente del Cabildo de Lanzarote, Oswaldo Betancort, destaca que “Zonzamas llevaba demasiados años acumulando problemas mientras las soluciones estructurales se aplazaban. Desde 2023 estamos haciendo justamente lo contrario: invertir, planificar, reforzar los recursos humanos y transformar las instalaciones”.

“Los titulares de la legislatura anterior están ahí. En 2020 se hablaba de un ‘mar de plástico’, en 2021 se repetían las denuncias y en los años posteriores el problema continuaba. Nosotros no queremos acostumbrarnos a esas imágenes ni asumir que forman parte inevitable de Zonzamas”, añade.

Del “mar de plástico” a las soluciones

El Cabildo reconoce que las características climatológicas de Lanzarote y la intensidad del viento hacen muy difícil garantizar que nunca pueda producirse la salida de algún material ligero. Sin embargo, considera que existe una diferencia sustancial entre asumir el problema y desarrollar una estrategia para reducirlo.

“Queda trabajo por hacer y seguirán existiendo episodios en los que tendremos que actuar, pero hoy tenemos más personal, cerca de 1,8 millones destinados específicamente a la limpieza de Zonzamas, nuevas actuaciones dentro del complejo, inversiones en infraestructuras y un Plan Director que marca hacia dónde queremos llevar la gestión de residuos de Lanzarote”, sostiene Cejas.

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Cada vez que separas un envase, una botella o una caja de cartón, activas el inicio de una cadena que funciona de verdad.

¡SEPARAR SÍ SIRVE!

Tu colaboración tiene un impacto directo en todo el sistema. Gracias a tu compromiso, los residuos llegan limpios al Centro Ambiental Zonzamas y Martínez Cano, donde se clasifican y se transforman para tener una nueva vida. Tu esfuerzo marca la diferencia entre un residuo y un recurso.

EL RECICLAJE ES REAL, Y EMPIEZA CADA VEZ QUE TÚ DECIDES HACERLO BIEN.

Separar correctamente no es solo una costumbre: Es una forma de demostrar que crees en la verdad, no en los rumores.

Porque aquí, en Lanzarote, sí se recicla, y cada ciudadano que colabora es parte esencial del cambio.

Los camiones descargan los residuos en el foso. Una grúa los traslada a la línea de procesamiento, donde operarios retiran materiales voluminosos o impropios antes de iniciar la clasificación.

Un gran tambor giratorio separa los residuos por tamaño:
Finos (<100 mm): restos orgánicos.
Intermedios (100–350 mm): envases ligeros que seguirán en la línea.
Grandes (>350 mm): materiales voluminosos o no reciclables.

Las bolsas se rasgan con un sistema de ganchos y cuchillas que libera el contenido sin triturarlo, manteniendo los envases intactos para su mejor clasificación posterior.

Plataformas oscilantes que clasifican los residuos según peso y forma:
Los planos y ligeros (film, papel, envoltorios) se separan por la parte superior.
Los pesados y rodantes (botellas, briks, envases) caen al fondo y continúan por la línea de envase.

Una cinta imantada extrae los metales férricos (acero, latas de conserva y aerosoles).

Sensores de luz y aire comprimido identifican materiales según su composición y color. Permiten separar automáticamente PET, PEAD, briks y plásticos mixtos.

Mediante campos electromagnéticos se separan los metales no férricos (aluminio, cobre, latón), generando una corriente que los impulsa fuera del flujo principal.

Operarios realizan una revisión manual final para garantizar la pureza de cada material. Después, se compactan en balas que se almacenan antes de su envío a las plantas recicladoras.

La tecnología avanzada y trabajo humano garantiza que el reciclaje sea un proceso real y eficaz.

Cada máquina, cada operario y cada sistema de control trabajan con un mismo objetivo: dar una segunda vida a los materiales y reducir lo que acaba en el vertedero.
Lanzarote cuenta con las herramientas y la capacidad para que el reciclaje funcione, pero su éxito empieza y depende de lo que hacemos entre todos.

Contenedor
amarillo (envases)

No es el contenedor de «plásticos» sino de envases, ya que no todos los objetos que contengan materiales plásticos deben depositarse en el contenedor amarillo. Además, en este contenedor se depositan otro tipo de materiales no plásticos.

LO QUE SI

Envases de plástico: como botellas, productos de higiene y limpieza, envases de yogur, bandejas de plástico, envoltorios y bolsas de plástico.

Latas y envases metálicos: latas de bebidas, de conserva, bandejas de aluminio, tapas y tapones metálicos, aerosoles (vacíos).

Bricks: de zumo, leche, sopa, batidos.

LO QUE NO

Juguetes de plástico, cubos de plástico, vasos de café desechables, papel laminado o parafinado de carnicería / pescadería.

¡IMPORTANTE!

no deben depositarse envases de productos considerados como peligrosos para la salud o el medio ambiente (ver etiquetado con pictogramas de peligrosidad).

Estos residuos deben ser gestionados en el punto limpio.

¡RECUERDA!

Cuanto mejor separes, más fácil será reciclar.
Pliega o aplasta los envases para reducir su volumen.
Vaciar los envases antes de tirarlos.
Separar bien también reduce costes municipales y el impacto ambiental.

Contenedor
Azul (Papel y cartón)

En este contenedor se deposita todo el papel y cartón procedente de envases, embalajes, libros que ya no sirvan, periódicos, papel de escritura, bolsas de papel, bandejas de cartón, hueveras, sobre de cartón para mensajería tipo Amazon, etc….

¡IMPORTANTE!

El papel y cartón deben estar limpios, libres de restos de alimentos, grasas u otros residuos, ya que si el material está sucio se reduce considerablemente la eficacia de los procesos de reciclaje y la calidad del material recuperado. El papel y cartón sucio, como por ejemplo servilletas usadas o cajas de pizza impregnadas de grasa, deben tirarse en el contenedor de restos orgánicos (marrón).

¡RECUERDA!

Cuanto mejor separes, más fácil será reciclar.
Plegar o aplastar los cartones para reducir su volumen.
Separar bien también reduce costes municipales y el impacto ambiental.

COMPLEJO AMBIENTAL DE ZONZAMAS

Es el epicentro de la gestión de residuos en Lanzarote.
Aquí llegan los envases del contenedor amarillo, que son clasificados mediante procesos tecnológicos y trabajo manual para recuperar materiales reciclables.

PLANTA DE EMPAQUETADO MARTÍNEZ CANO

Por su parte, el papel y cartón del contenedor azul se transportan directamente a la planta de empaquetado Martínez Cano, en el Puerto de los Mármoles (Arrecife), donde se prensan y preparan para su envío a empresas recicladoras en la Península.

Tecnología, gestión y compromiso: reciclaje real.

 Todo este proceso demuestra que el reciclaje en Lanzarote no es un mito, sino una realidad coordinada entre instituciones, gestores y ciudadanía.
Cada camión, cada planta y cada trabajador forman parte de un sistema transparente que garantiza que los residuos realmente se separan y se aprovechan.
Que no te cuenten cuentos: lo que tiras en el contenedor correcto sigue su camino, y tu gesto hace que todo funcione..

Aunque la gestión de residuos es competencia de los ayuntamientos, en Lanzarote la recogida selectiva de los contenedores amarillo y azul depende del propio Cabildo de Insular dentro de su campaña «Lanzarote Recicla». Para asegurar que los materiales se mantengan separados, cada fracción tiene un servicio de recogida dedicado: un camión recoge la fracción amarilla (envases) y otro distinto la fracción azul (papel y cartón).

Contenedor
AMARILLO

Al Complejo ambiental Zonzamas
Los envases ligeros del contenedor amarillo se transportan hasta el Complejo Ambiental de Zonzamas, donde son clasificados y separados por tipo de material.

Contenedor
AZUL

A la Planta Martínez Cano
El papel y cartón del contenedor azul se trasladan directamente a la Planta Martínez Cano, situada en el Puerto de los Mármoles (Arrecife). Allí se empaquetan y prensan para su envío a las plantas recicladoras de destino.

¡NADA DE MEZCLA!

CADA MATERIAL SIGUE SU CAMINO.

Todo el sistema está diseñado para mantener cada fracción perfectamente separada desde el momento de la recogida hasta su destino final. Así se asegura la trazabilidad de los residuos y la transparencia del proceso, dejando claro cómo funciona realmente el sistema.

¿Y EN LA GRACIOSA?

En La Graciosa, los residuos reciclables se almacenan temporalmente en una planta de transferencia ubicada en la isla.
Una vez alcanzada la capacidad prevista, los residuos se trasladan en barco hasta Lanzarote para su gestión en Zonzamas y Martínez Cano, garantizando el mismo tratamiento que en el resto del territorio insular.
Aunque la gestión de residuos es competencia de los ayuntamientos, en Lanzarote la recogida selectiva de los contenedores amarillo y azul depende del propio Cabildo de Insular dentro de su campaña «Lanzarote Recicla». Para asegurar que los materiales se mantengan separados, cada fracción tiene un servicio de recogida dedicado: un camión recoge la fracción amarilla (envases) y otro distinto la fracción azul (papel y cartón).

Contenedor AMARILLO

Al Complejo ambiental de Zonzamas
Los envases ligeros del contenedor amarillo se transportan hasta el Complejo Ambiental de Zonzamas, donde son clasificados y separados por tipo de material.

Contenedor AZUL

A la Planta Martínez Cano
El papel y cartón del contenedor azul se trasladan directamente a la Planta Martínez Cano, situada en el Puerto de los Mármoles (Arrecife). Allí se empaquetan y prensan para su envío a las plantas recicladoras de destino.

¡NADA DE MEZCLA!

CADA MATERIAL SIGUE SU CAMINO.

Todo el sistema está diseñado para mantener cada fracción perfectamente separada desde el momento de la recogida hasta su destino final. Así se asegura la trazabilidad de los residuos y la transparencia del proceso, dejando claro cómo funciona realmente el sistema.

¿Y EN LA GRACIOSA?

En La Graciosa, los residuos reciclables se almacenan temporalmente en una planta de transferencia ubicada en la isla.
Una vez alcanzada la capacidad prevista, los residuos se trasladan en barco hasta Lanzarote para su gestión en Zonzamas y Martínez Cano, garantizando el mismo tratamiento que en el resto del territorio insular.