El Cabildo aprueba que el Complejo Ambiental de Zonzamas pase a denominarse Complejo Ambiental Insular de Residuos

El cambio de nombre responde principalmente a la necesidad de diferenciar esta infraestructura del yacimiento arqueológico de Zonzamas, ubicado en la misma zona

Lanzarote, 5 de noviembre de 2025. El Pleno del Cabildo de Lanzarote y La Graciosa ha aprobado este jueves el cambio de denominación del hasta ahora conocido como Complejo Ambiental de Zonzamas, que pasará a llamarse Complejo Ambiental Insular de Residuos.

El cambio de nombre responde fundamentalmente a la necesidad de diferenciar esta infraestructura del yacimiento arqueológico de Zonzamas, situado en el mismo entorno, evitando así posibles confusiones entre ambos espacios. Al mismo tiempo, la nueva denominación identifica de manera más precisa la naturaleza, la función y el ámbito territorial de unas instalaciones que constituyen el principal centro para el tratamiento de los residuos generados en Lanzarote y La Graciosa.

El consejero de Residuos del Cabildo, Domingo Cejas, ha valorado el respaldo unánime de la Corporación a este acuerdo y ha señalado que «con esta nueva denominación dotamos a una infraestructura esencial para nuestras islas de un nombre que refleja su verdadera dimensión y el servicio que presta al conjunto de Lanzarote y La Graciosa, al tiempo que evitamos confusiones con un espacio de nuestro patrimonio arqueológico como es el yacimiento de Zonzamas».

Cejas ha destacado también la transformación experimentada por estas instalaciones a lo largo de las últimas décadas. «El complejo ha evolucionado considerablemente desde sus orígenes, incorporando nuevas infraestructuras y procesos de tratamiento para dar respuesta a las necesidades de gestión de residuos y a las exigencias medioambientales. Su nueva denominación refleja esa realidad y su carácter insular», ha manifestado el consejero.

La propuesta de cambio de nombre fue estudiada previamente en la Comisión Plenaria del Área de Residuos, celebrada el 25 de febrero de 2026, donde recibió también el respaldo unánime de sus miembros antes de elevarse al Pleno para su aprobación definitiva.

De antiguo vertedero a Complejo Ambiental

La historia de esta infraestructura se remonta a 1976, año en el que el Cabildo elaboró el proyecto del antiguo vertedero, concebido como una instalación de eliminación de residuos de ámbito insular. Su finalidad era centralizar la gestión de estos desechos y evitar la proliferación de vertederos incontrolados en la isla.

Posteriormente, a mediados de 2002, la puesta en funcionamiento de la planta de clasificación supuso una transformación significativa de las instalaciones, que pasaron de ser un vertedero a constituirse como un Complejo Ambiental.

A partir de ese momento, se fueron incorporando distintas infraestructuras e instalaciones de tratamiento, en respuesta al crecimiento de las necesidades de gestión de residuos de Lanzarote y La Graciosa y a la evolución de la normativa medioambiental, especialmente en lo relativo a la jerarquía en la gestión de residuos y al cumplimiento de los objetivos establecidos.

De este modo, entre otras mejoras destacan la creación de una nueva planta de compostaje, cuyas obras comenzaron en 2026, que permitirá tratar hasta 4.375 toneladas anuales de materia orgánica y restos vegetales, así como las inversiones para la modernización de las infraestructuras, viales, sistemas de lixiviados y pluviales, áreas de tratamiento y protección contra incendios de Zonzamas.

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Cada vez que separas un envase, una botella o una caja de cartón, activas el inicio de una cadena que funciona de verdad.

¡SEPARAR SÍ SIRVE!

Tu colaboración tiene un impacto directo en todo el sistema. Gracias a tu compromiso, los residuos llegan limpios al Centro Ambiental Zonzamas y Martínez Cano, donde se clasifican y se transforman para tener una nueva vida. Tu esfuerzo marca la diferencia entre un residuo y un recurso.

EL RECICLAJE ES REAL, Y EMPIEZA CADA VEZ QUE TÚ DECIDES HACERLO BIEN.

Separar correctamente no es solo una costumbre: Es una forma de demostrar que crees en la verdad, no en los rumores.

Porque aquí, en Lanzarote, sí se recicla, y cada ciudadano que colabora es parte esencial del cambio.

Los camiones descargan los residuos en el foso. Una grúa los traslada a la línea de procesamiento, donde operarios retiran materiales voluminosos o impropios antes de iniciar la clasificación.

Un gran tambor giratorio separa los residuos por tamaño:
Finos (<100 mm): restos orgánicos.
Intermedios (100–350 mm): envases ligeros que seguirán en la línea.
Grandes (>350 mm): materiales voluminosos o no reciclables.

Las bolsas se rasgan con un sistema de ganchos y cuchillas que libera el contenido sin triturarlo, manteniendo los envases intactos para su mejor clasificación posterior.

Plataformas oscilantes que clasifican los residuos según peso y forma:
Los planos y ligeros (film, papel, envoltorios) se separan por la parte superior.
Los pesados y rodantes (botellas, briks, envases) caen al fondo y continúan por la línea de envase.

Una cinta imantada extrae los metales férricos (acero, latas de conserva y aerosoles).

Sensores de luz y aire comprimido identifican materiales según su composición y color. Permiten separar automáticamente PET, PEAD, briks y plásticos mixtos.

Mediante campos electromagnéticos se separan los metales no férricos (aluminio, cobre, latón), generando una corriente que los impulsa fuera del flujo principal.

Operarios realizan una revisión manual final para garantizar la pureza de cada material. Después, se compactan en balas que se almacenan antes de su envío a las plantas recicladoras.

La tecnología avanzada y trabajo humano garantiza que el reciclaje sea un proceso real y eficaz.

Cada máquina, cada operario y cada sistema de control trabajan con un mismo objetivo: dar una segunda vida a los materiales y reducir lo que acaba en el vertedero.
Lanzarote cuenta con las herramientas y la capacidad para que el reciclaje funcione, pero su éxito empieza y depende de lo que hacemos entre todos.

Contenedor
amarillo (envases)

No es el contenedor de «plásticos» sino de envases, ya que no todos los objetos que contengan materiales plásticos deben depositarse en el contenedor amarillo. Además, en este contenedor se depositan otro tipo de materiales no plásticos.

LO QUE SI

Envases de plástico: como botellas, productos de higiene y limpieza, envases de yogur, bandejas de plástico, envoltorios y bolsas de plástico.

Latas y envases metálicos: latas de bebidas, de conserva, bandejas de aluminio, tapas y tapones metálicos, aerosoles (vacíos).

Bricks: de zumo, leche, sopa, batidos.

LO QUE NO

Juguetes de plástico, cubos de plástico, vasos de café desechables, papel laminado o parafinado de carnicería / pescadería.

¡IMPORTANTE!

no deben depositarse envases de productos considerados como peligrosos para la salud o el medio ambiente (ver etiquetado con pictogramas de peligrosidad).

Estos residuos deben ser gestionados en el punto limpio.

¡RECUERDA!

Cuanto mejor separes, más fácil será reciclar.
Pliega o aplasta los envases para reducir su volumen.
Vaciar los envases antes de tirarlos.
Separar bien también reduce costes municipales y el impacto ambiental.

Contenedor
Azul (Papel y cartón)

En este contenedor se deposita todo el papel y cartón procedente de envases, embalajes, libros que ya no sirvan, periódicos, papel de escritura, bolsas de papel, bandejas de cartón, hueveras, sobre de cartón para mensajería tipo Amazon, etc….

¡IMPORTANTE!

El papel y cartón deben estar limpios, libres de restos de alimentos, grasas u otros residuos, ya que si el material está sucio se reduce considerablemente la eficacia de los procesos de reciclaje y la calidad del material recuperado. El papel y cartón sucio, como por ejemplo servilletas usadas o cajas de pizza impregnadas de grasa, deben tirarse en el contenedor de restos orgánicos (marrón).

¡RECUERDA!

Cuanto mejor separes, más fácil será reciclar.
Plegar o aplastar los cartones para reducir su volumen.
Separar bien también reduce costes municipales y el impacto ambiental.

COMPLEJO AMBIENTAL DE ZONZAMAS

Es el epicentro de la gestión de residuos en Lanzarote.
Aquí llegan los envases del contenedor amarillo, que son clasificados mediante procesos tecnológicos y trabajo manual para recuperar materiales reciclables.

PLANTA DE EMPAQUETADO MARTÍNEZ CANO

Por su parte, el papel y cartón del contenedor azul se transportan directamente a la planta de empaquetado Martínez Cano, en el Puerto de los Mármoles (Arrecife), donde se prensan y preparan para su envío a empresas recicladoras en la Península.

Tecnología, gestión y compromiso: reciclaje real.

 Todo este proceso demuestra que el reciclaje en Lanzarote no es un mito, sino una realidad coordinada entre instituciones, gestores y ciudadanía.
Cada camión, cada planta y cada trabajador forman parte de un sistema transparente que garantiza que los residuos realmente se separan y se aprovechan.
Que no te cuenten cuentos: lo que tiras en el contenedor correcto sigue su camino, y tu gesto hace que todo funcione..

Aunque la gestión de residuos es competencia de los ayuntamientos, en Lanzarote la recogida selectiva de los contenedores amarillo y azul depende del propio Cabildo de Insular dentro de su campaña «Lanzarote Recicla». Para asegurar que los materiales se mantengan separados, cada fracción tiene un servicio de recogida dedicado: un camión recoge la fracción amarilla (envases) y otro distinto la fracción azul (papel y cartón).

Contenedor
AMARILLO

Al Complejo ambiental Zonzamas
Los envases ligeros del contenedor amarillo se transportan hasta el Complejo Ambiental de Zonzamas, donde son clasificados y separados por tipo de material.

Contenedor
AZUL

A la Planta Martínez Cano
El papel y cartón del contenedor azul se trasladan directamente a la Planta Martínez Cano, situada en el Puerto de los Mármoles (Arrecife). Allí se empaquetan y prensan para su envío a las plantas recicladoras de destino.

¡NADA DE MEZCLA!

CADA MATERIAL SIGUE SU CAMINO.

Todo el sistema está diseñado para mantener cada fracción perfectamente separada desde el momento de la recogida hasta su destino final. Así se asegura la trazabilidad de los residuos y la transparencia del proceso, dejando claro cómo funciona realmente el sistema.

¿Y EN LA GRACIOSA?

En La Graciosa, los residuos reciclables se almacenan temporalmente en una planta de transferencia ubicada en la isla.
Una vez alcanzada la capacidad prevista, los residuos se trasladan en barco hasta Lanzarote para su gestión en Zonzamas y Martínez Cano, garantizando el mismo tratamiento que en el resto del territorio insular.
Aunque la gestión de residuos es competencia de los ayuntamientos, en Lanzarote la recogida selectiva de los contenedores amarillo y azul depende del propio Cabildo de Insular dentro de su campaña «Lanzarote Recicla». Para asegurar que los materiales se mantengan separados, cada fracción tiene un servicio de recogida dedicado: un camión recoge la fracción amarilla (envases) y otro distinto la fracción azul (papel y cartón).

Contenedor AMARILLO

Al Complejo ambiental de Zonzamas
Los envases ligeros del contenedor amarillo se transportan hasta el Complejo Ambiental de Zonzamas, donde son clasificados y separados por tipo de material.

Contenedor AZUL

A la Planta Martínez Cano
El papel y cartón del contenedor azul se trasladan directamente a la Planta Martínez Cano, situada en el Puerto de los Mármoles (Arrecife). Allí se empaquetan y prensan para su envío a las plantas recicladoras de destino.

¡NADA DE MEZCLA!

CADA MATERIAL SIGUE SU CAMINO.

Todo el sistema está diseñado para mantener cada fracción perfectamente separada desde el momento de la recogida hasta su destino final. Así se asegura la trazabilidad de los residuos y la transparencia del proceso, dejando claro cómo funciona realmente el sistema.

¿Y EN LA GRACIOSA?

En La Graciosa, los residuos reciclables se almacenan temporalmente en una planta de transferencia ubicada en la isla.
Una vez alcanzada la capacidad prevista, los residuos se trasladan en barco hasta Lanzarote para su gestión en Zonzamas y Martínez Cano, garantizando el mismo tratamiento que en el resto del territorio insular.