El Cabildo de Lanzarote entrega al alumnado sus premios de la Campaña Navidad Reciclada

Doce centros de la isla participaron en la iniciativa retomada durante este mandato por el Área de Residuos, gestionada por el consejero Domingo Cejas. ‘Navidad Reciclada: adornos con segunda vida’, impulsada a través de Lanzarote Recicla con la colaboración de Urbaser, pone en valor el compromiso ambiental de los escolares

Lanzarote, 2 de febrero de 2026. El Cabildo de Lanzarote, a través del Área de Residuos que dirige el consejero Domingo Cejas, ha entregado este lunes los premios correspondientes a la Campaña de Navidad Reciclada 2025, una iniciativa educativa promovida a través de Lanzarote Recicla y desarrollada en colaboración con la empresa concesionaria del servicio, Urbaser.

El acto de entrega tuvo lugar en el Salón de Plenos de la Institución insular, y contó con la presencia de Domingo Cejas, la delegada de Urbaser, Paula Álvarez; así como de representantes de los tres centros educativos premiados en cada una de las categorías en liza. En esta edición de la campaña, retomada por Residuos durante el presente mandato, han participado un total de doce centros. Cada colectivo ganador ha recibido un simbólico cheque de 1.000 euros, un importe que ahora los centros destinarán a la adquisición de material.

El consejero Domingo Cejas ha manifestado que estaba especialmente satisfecho por haber recuperado esta iniciativa, agradeciendo al equipo de Lanzarote Recicla y a Urbaser el trabajo desplegado en la convocatoria y desarrollo de la campaña. “La educación ambiental es clave para avanzar hacia una Lanzarote más sostenible, posibilitando que nuestros residuos tengan una segunda vida”. Iniciativas como esta no solo sensibilizan al alumnado, sino que también tienen un efecto multiplicador en las familias y en la sociedad en su conjunto, reforzando la economía circular, indicaba el consejero.

Por su parte, la delegada de Urbaser, Paula Álvarez, destacó el alto nivel de “imaginación” demostrado por el alumnado participante, y remarcó cómo medidas de este tipo “refuerza la conciencia por reutilizar los adornos navideños y evitar que todo acabe en la basura sin ser reutilizado”.

 

Mucho más que decorar

Bajo el título ‘Navidad Reciclada: adornos con segunda vida’, la campaña ha tenido como objetivo fomentar la creatividad, la conciencia ambiental y los valores de la economía circular entre los escolares, invitándoles a elaborar adornos navideños a partir de residuos y materiales reutilizados. Las creaciones han sido realizadas a lo largo del primer tramo del curso escolar y evaluadas por un jurado que ha valorado criterios como la originalidad, el uso de materiales reciclados, el mensaje ambiental y la calidad artística de los trabajos.

Los centros participantes compitieron en tres categorías diferenciadas por niveles educativos, lo que permitió reconocer el esfuerzo y la implicación de alumnado de distintas edades y etapas formativas.

En la categoría de Educación Infantil y Primaria, el primer premio recayó en CEE Ntra. Sra. de los Volcanes, cuyos trabajos destacaron por el uso imaginativo de materiales reciclados y la implicación del alumnado más pequeño en la elaboración de los adornos.

En la categoría de Escuelas Rurales, resultó galardonado CEIP Muñique, valorándose especialmente la creatividad, el trabajo en equipo y el mensaje ambiental transmitido en sus creaciones.

Por último, en la categoría de Educación Secundaria, el premio fue para IES Tinajo, cuyos proyectos reflejaron una mayor complejidad técnica y una reflexión más profunda sobre la reutilización de residuos y la economía circular.

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Cada vez que separas un envase, una botella o una caja de cartón, activas el inicio de una cadena que funciona de verdad.

¡SEPARAR SÍ SIRVE!

Tu colaboración tiene un impacto directo en todo el sistema. Gracias a tu compromiso, los residuos llegan limpios al Centro Ambiental Zonzamas y Martínez Cano, donde se clasifican y se transforman para tener una nueva vida. Tu esfuerzo marca la diferencia entre un residuo y un recurso.

EL RECICLAJE ES REAL, Y EMPIEZA CADA VEZ QUE TÚ DECIDES HACERLO BIEN.

Separar correctamente no es solo una costumbre: Es una forma de demostrar que crees en la verdad, no en los rumores.

Porque aquí, en Lanzarote, sí se recicla, y cada ciudadano que colabora es parte esencial del cambio.

Los camiones descargan los residuos en el foso. Una grúa los traslada a la línea de procesamiento, donde operarios retiran materiales voluminosos o impropios antes de iniciar la clasificación.

Un gran tambor giratorio separa los residuos por tamaño:
Finos (<100 mm): restos orgánicos.
Intermedios (100–350 mm): envases ligeros que seguirán en la línea.
Grandes (>350 mm): materiales voluminosos o no reciclables.

Las bolsas se rasgan con un sistema de ganchos y cuchillas que libera el contenido sin triturarlo, manteniendo los envases intactos para su mejor clasificación posterior.

Plataformas oscilantes que clasifican los residuos según peso y forma:
Los planos y ligeros (film, papel, envoltorios) se separan por la parte superior.
Los pesados y rodantes (botellas, briks, envases) caen al fondo y continúan por la línea de envase.

Una cinta imantada extrae los metales férricos (acero, latas de conserva y aerosoles).

Sensores de luz y aire comprimido identifican materiales según su composición y color. Permiten separar automáticamente PET, PEAD, briks y plásticos mixtos.

Mediante campos electromagnéticos se separan los metales no férricos (aluminio, cobre, latón), generando una corriente que los impulsa fuera del flujo principal.

Operarios realizan una revisión manual final para garantizar la pureza de cada material. Después, se compactan en balas que se almacenan antes de su envío a las plantas recicladoras.

La tecnología avanzada y trabajo humano garantiza que el reciclaje sea un proceso real y eficaz.

Cada máquina, cada operario y cada sistema de control trabajan con un mismo objetivo: dar una segunda vida a los materiales y reducir lo que acaba en el vertedero.
Lanzarote cuenta con las herramientas y la capacidad para que el reciclaje funcione, pero su éxito empieza y depende de lo que hacemos entre todos.

Contenedor
amarillo (envases)

No es el contenedor de «plásticos» sino de envases, ya que no todos los objetos que contengan materiales plásticos deben depositarse en el contenedor amarillo. Además, en este contenedor se depositan otro tipo de materiales no plásticos.

LO QUE SI

Envases de plástico: como botellas, productos de higiene y limpieza, envases de yogur, bandejas de plástico, envoltorios y bolsas de plástico.

Latas y envases metálicos: latas de bebidas, de conserva, bandejas de aluminio, tapas y tapones metálicos, aerosoles (vacíos).

Bricks: de zumo, leche, sopa, batidos.

LO QUE NO

Juguetes de plástico, cubos de plástico, vasos de café desechables, papel laminado o parafinado de carnicería / pescadería.

¡IMPORTANTE!

no deben depositarse envases de productos considerados como peligrosos para la salud o el medio ambiente (ver etiquetado con pictogramas de peligrosidad).

Estos residuos deben ser gestionados en el punto limpio.

¡RECUERDA!

Cuanto mejor separes, más fácil será reciclar.
Pliega o aplasta los envases para reducir su volumen.
Vaciar los envases antes de tirarlos.
Separar bien también reduce costes municipales y el impacto ambiental.

Contenedor
Azul (Papel y cartón)

En este contenedor se deposita todo el papel y cartón procedente de envases, embalajes, libros que ya no sirvan, periódicos, papel de escritura, bolsas de papel, bandejas de cartón, hueveras, sobre de cartón para mensajería tipo Amazon, etc….

¡IMPORTANTE!

El papel y cartón deben estar limpios, libres de restos de alimentos, grasas u otros residuos, ya que si el material está sucio se reduce considerablemente la eficacia de los procesos de reciclaje y la calidad del material recuperado. El papel y cartón sucio, como por ejemplo servilletas usadas o cajas de pizza impregnadas de grasa, deben tirarse en el contenedor de restos orgánicos (marrón).

¡RECUERDA!

Cuanto mejor separes, más fácil será reciclar.
Plegar o aplastar los cartones para reducir su volumen.
Separar bien también reduce costes municipales y el impacto ambiental.

COMPLEJO AMBIENTAL DE ZONZAMAS

Es el epicentro de la gestión de residuos en Lanzarote.
Aquí llegan los envases del contenedor amarillo, que son clasificados mediante procesos tecnológicos y trabajo manual para recuperar materiales reciclables.

PLANTA DE EMPAQUETADO MARTÍNEZ CANO

Por su parte, el papel y cartón del contenedor azul se transportan directamente a la planta de empaquetado Martínez Cano, en el Puerto de los Mármoles (Arrecife), donde se prensan y preparan para su envío a empresas recicladoras en la Península.

Tecnología, gestión y compromiso: reciclaje real.

 Todo este proceso demuestra que el reciclaje en Lanzarote no es un mito, sino una realidad coordinada entre instituciones, gestores y ciudadanía.
Cada camión, cada planta y cada trabajador forman parte de un sistema transparente que garantiza que los residuos realmente se separan y se aprovechan.
Que no te cuenten cuentos: lo que tiras en el contenedor correcto sigue su camino, y tu gesto hace que todo funcione..

Aunque la gestión de residuos es competencia de los ayuntamientos, en Lanzarote la recogida selectiva de los contenedores amarillo y azul depende del propio Cabildo de Insular dentro de su campaña «Lanzarote Recicla». Para asegurar que los materiales se mantengan separados, cada fracción tiene un servicio de recogida dedicado: un camión recoge la fracción amarilla (envases) y otro distinto la fracción azul (papel y cartón).

Contenedor
AMARILLO

Al Complejo ambiental Zonzamas
Los envases ligeros del contenedor amarillo se transportan hasta el Complejo Ambiental de Zonzamas, donde son clasificados y separados por tipo de material.

Contenedor
AZUL

A la Planta Martínez Cano
El papel y cartón del contenedor azul se trasladan directamente a la Planta Martínez Cano, situada en el Puerto de los Mármoles (Arrecife). Allí se empaquetan y prensan para su envío a las plantas recicladoras de destino.

¡NADA DE MEZCLA!

CADA MATERIAL SIGUE SU CAMINO.

Todo el sistema está diseñado para mantener cada fracción perfectamente separada desde el momento de la recogida hasta su destino final. Así se asegura la trazabilidad de los residuos y la transparencia del proceso, dejando claro cómo funciona realmente el sistema.

¿Y EN LA GRACIOSA?

En La Graciosa, los residuos reciclables se almacenan temporalmente en una planta de transferencia ubicada en la isla.
Una vez alcanzada la capacidad prevista, los residuos se trasladan en barco hasta Lanzarote para su gestión en Zonzamas y Martínez Cano, garantizando el mismo tratamiento que en el resto del territorio insular.
Aunque la gestión de residuos es competencia de los ayuntamientos, en Lanzarote la recogida selectiva de los contenedores amarillo y azul depende del propio Cabildo de Insular dentro de su campaña «Lanzarote Recicla». Para asegurar que los materiales se mantengan separados, cada fracción tiene un servicio de recogida dedicado: un camión recoge la fracción amarilla (envases) y otro distinto la fracción azul (papel y cartón).

Contenedor AMARILLO

Al Complejo ambiental de Zonzamas
Los envases ligeros del contenedor amarillo se transportan hasta el Complejo Ambiental de Zonzamas, donde son clasificados y separados por tipo de material.

Contenedor AZUL

A la Planta Martínez Cano
El papel y cartón del contenedor azul se trasladan directamente a la Planta Martínez Cano, situada en el Puerto de los Mármoles (Arrecife). Allí se empaquetan y prensan para su envío a las plantas recicladoras de destino.

¡NADA DE MEZCLA!

CADA MATERIAL SIGUE SU CAMINO.

Todo el sistema está diseñado para mantener cada fracción perfectamente separada desde el momento de la recogida hasta su destino final. Así se asegura la trazabilidad de los residuos y la transparencia del proceso, dejando claro cómo funciona realmente el sistema.

¿Y EN LA GRACIOSA?

En La Graciosa, los residuos reciclables se almacenan temporalmente en una planta de transferencia ubicada en la isla.
Una vez alcanzada la capacidad prevista, los residuos se trasladan en barco hasta Lanzarote para su gestión en Zonzamas y Martínez Cano, garantizando el mismo tratamiento que en el resto del territorio insular.